lunes, 27 de enero de 2014

Viajando hacia los caminos que me esperan

El ciclista Juan Pomponio que realizara la Travesía en bicicleta en Homenaje al Dr. René Favaloro pasara por Guaminí

Partiendo desde Cañuelas el 3 de Febrero, estima pasar por Guaminí el 11 de Febrero, su meta es llegar a Jacinto Arauz el 19 de Febrero. Regresando posteriormente concluirá esta maratón ciclística en Ranelagh, Buenos Aires, luego de transitar unos 1.800 kilómetros. Dialogamos con el sobre sus expectativas, el camino, sus vivencias y esto nos respondía.
Una travesía en bicicleta por los caminos del alma, es un acto de coraje donde uno tiene que poner todo, estar muy atento a nivel físico, mental y espiritual. Se trata de un gran aprendizaje. La ruta y la infinitud se fusionan para darte la sensación de una libertad total, uno siente la plenitud de la vida a medida que transcurre el periplo, surgen los sonidos del campo, el quejido de un molino, los pájaros, las plantaciones de girasol, maíz, todo llena tu corazón de metáforas.
Cuando uno se lanza a las rutas argentinas, tiene que estar preparado, es vital NO TENER MIEDO, enfocarse en el primer destino y no pensar en todo lo que falta, pedalear a un ritmo que sea el correcto para cada uno, ir tranquilo, sin pensar en la llegada y olvidarse del tiempo. Es muy importante hidratarse y comer a medida que se pedalea porque uno mismo es su propio combustible y sin energías es imposible avanzar.
Lamentablemente nuestras rutas no están diseñadas para los ciclistas, casi ninguna de ellas posee banquinas, algo clave para transitar con mayor tranquilidad. Tendrían que pensar en los amantes del pedal ¿Tanto les cuesta poner un metro más de asfalto para cada lado? En líneas generales, al menos en mi caso, siempre fui respetado en las rutas, salvo algunos camioneros que te pasan  cerca para asustarte con algún bocinazo. Es muy especial perderse en la inmensidad del asfalto o los caminos de tierra. Es uno y el todo.
La gente de los pueblos tiene otra energía, viven más sosegados y salvo las excepciones, todos los municipios me recibieron con todo el apoyo, incluso he dormido en casas de familia, personas amables que se desviven por atenderte y brindarte lo mejor. Tuve experiencias maravillosas, imposibles de explicarlas.  Andar en bicicleta con un morral cargado de libros y seguir el camino del corazón, es un acto que me entrega fuerzas para seguir creyendo que todo es posible en la vida. La mezcla de la poesía con el pedaleo es una sensación extraña. Me siento un ciclopoeta, entonces voy entregado al tiempo sin tiempo, perdido en la eternidad del ahora. Viajando hacia los caminos que me esperan.


Entrevista: Néstor O Salgado
(Esta nota queda a disposición de todos los Medios Regionales o Nacionales que deseen difundirla citando la fuente)